El Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid ha presentado las conclusiones y líneas de actuación derivadas del I Congreso de Arquitectos de Madrid, celebrado hace ahora un año bajo el lema ¿Hacia dónde va la profesión?, transformando los debates mantenidos en una hoja de ruta estratégica para el futuro del sector.
Aquel encuentro reunió durante tres días a cerca de 500 arquitectos y arquitectas con el objetivo de reflexionar sobre el presente y el futuro del ejercicio profesional.
Ahora, el COAM concreta ese análisis en un conjunto de medidas centradas en la defensa de honorarios, el refuerzo de la formación, el impulso a la internacionalización, el uso ético de la tecnología, la recuperación del rol social del arquitecto y la defensa de los concursos públicos como herramienta clave para garantizar la calidad arquitectónica.
El decano del COAM, Sigfrido Herráez, y el vocal de la Junta de Gobierno y miembro del Comité Organizador del Congreso, Fernando Landecho, han sido los encargados de exponer las principales conclusiones surgidas del debate.
Ambos han coincidido en señalar que la iniciativa ha demostrado que “la arquitectura es una profesión sólida y diversa, y que los arquitectos, cuya responsabilidad técnica y social es muy elevada, quieren ejercer su trabajo en condiciones dignas”, subrayando además que “el apoyo de la administración y de su Colegio es fundamental para que se valore la función social de los arquitectos”.
Entre los consensos alcanzados destaca la constatación de la creciente diversificación de la profesión, que trasciende el proyecto y la construcción de obra nueva para abarcar múltiples ámbitos de actuación. También se ha puesto el acento en la necesidad de una formación interdisciplinar que permita adaptarse a nuevas formas de ejercicio profesional, completada con especialización y conocimientos empresariales.
En este sentido, el Congreso ha evidenciado la alta cualificación técnica de los arquitectos, aunque los honorarios percibidos no reflejan, según se trasladó en el encuentro, ni esa capacitación ni el aumento de responsabilidades asumidas en los últimos años. Por ello, se reclamó una actuación decidida del Colegio como altavoz en defensa de la profesión.
En materia de internacionalización, se ha puesto en valor la proyección exterior de los estudios madrileños y la oportunidad de reforzar esta vía como estrategia de desarrollo profesional. El COAM prevé ampliar y consolidar su red de corresponsales en el extranjero, así como establecer alianzas con organismos como el ICEX o las Cámaras de Comercio.
La transformación digital y el uso de la Inteligencia Artificial también han ocupado un lugar destacado en el análisis. El Congreso ha abogado por un uso ético de estas herramientas en una profesión tradicionalmente vinculada a la innovación tecnológica.
Otro de los ejes centrales ha sido la reivindicación del rol social del arquitecto. Durante las jornadas se ha defendido la arquitectura como una actividad con una clara responsabilidad social, cuya función debe ser visibilizada en ámbitos como la vivienda, el patrimonio construido, el espacio urbano, el medio ambiente o la accesibilidad.
En relación con los concursos públicos, el COAM ha reafirmado su defensa del concurso de proyectos como mecanismo idóneo para garantizar la calidad arquitectónica. El Colegio difundirá el Libro Blanco de Concursos y mantendrá una posición activa en la denuncia de aquellos procedimientos que no se ajusten a la normativa vigente, incidiendo en el escaso uso que, según se señaló, hacen actualmente las administraciones madrileñas de este instrumento.
Entre las actuaciones ya iniciadas o previstas, el Colegio continuará difundiendo baremos elaborados por otras instituciones dentro del marco legal vigente, reforzará la formación en gestión y costes de estudios profesionales a través de su Instituto de Formación Continua y pondrá en marcha campañas informativas centradas en la defensa del consumidor en materia de honorarios orientativos.
Además, el COAM avanzará en su fortalecimiento institucional promoviendo una mayor participación de los colegiados, desarrollando nuevas herramientas de comunicación, entre ellas una aplicación móvil en la que ya se trabaja, e impulsando campañas de colegiación. También se pondrán en marcha nuevas fórmulas de vinculación con la sociedad, como la figura de los “Amigos del COAM”, con el objetivo de acercar la arquitectura al público general.
Como muestra del compromiso de continuidad de este espacio de reflexión, el Colegio ya ha anunciado su intención de celebrar una segunda edición del Congreso en 2027, consolidando así un foro estable de debate sobre el presente y el futuro de la arquitectura en Madrid.







0 comentarios