La subdelegada del Gobierno en Madrid, Pilar Trinidad, analiza para Nuevo Sureste los principales asuntos que afectan al sureste de la Comunidad de Madrid, con especial atención a vivienda, movilidad, seguridad e infraestructuras. En esta entrevista, repasa el impulso a los desarrollos, las comisarías de Policía Nacional, la ampliación del Cercanías hasta Mejorada del Campo, el peaje de la R-3, las obras de la A-3, la electricidad en los nuevos desarrollos y los realojos de la Cañada Real.
¿Hay alguna inversión planeada en vivienda para el sureste de la Comunidad de Madrid por parte del Estado ?
Sí. Hay una apuesta clara por desarrollar vivienda asequible y aceptable en términos de habitabilidad y sostenibilidad. Está prevista una inversión para 2.000 viviendas en el sureste de Madrid, incluyendo la ciudad de Madrid y otros municipios. Es una oportunidad y una decisión vital para cientos de miles de personas. La decisión de irte a vivir a un sitio es una apuesta importante y las administraciones tienen que estar a la altura, trabajar juntas y garantizar que se produzca en términos de asequibilidad, con viviendas que puedan pagar, con habitabilidad, disponibilidad y servicios. Que no sean islas, que haya transporte adecuado y que no lleguen primero las personas y después los equipamientos y servicios, sino que todo vaya de la mano. Es muy importante.
¿Está prevista la construcción de viviendas en la zona de El Cañaveral, Berrocales o Ahijones?
Ya está trabajando el Gobierno con la Comunidad de Madrid y con el Ayuntamiento: me parece que son cerca de 1.000 viviendas en esa zona.
¿Qué inversiones tiene previstas el Gobierno en el sureste?
Hay una apuesta muy fuerte por la movilidad, por las carreteras y por Cercanías. Hay un compromiso de llevar el Cercanías a Mejorada del Campo, y se está estudiando. Esos nuevos desarrollos no pueden ser islas.
¿Qué avances hay en el estudio para la ampliación del Cercanías hasta Mejorada del Campo?
Está previsto y se están estudiando las posibles alternativas. El compromiso es firme. Es verdad que cuando se proyectan grandes obras los plazos parecen largos, pero requieren tiempo de estudio para que se hagan bien y con seguridad. Se están estudiando las vías.
¿Tiene un fundamento la preocupación por si hay suficiente electricidad para los nuevos desarrollos como los del sureste?
No, yo creo que no. Hay un compromiso claro del Gobierno de España. El secretario de Estado se reunió hace poco con el consejero Novillo y trataron este asunto. Hay un desembolso y un esfuerzo importante en materia energética en toda la Comunidad de Madrid. No tenemos que preocuparnos por eso. La red eléctrica está preparada para estos nuevos desarrollos. Yo creo que lo estará.
El concejal presidente de Villa de Vallecas reclamaba hace poco una comisaría de Policía Nacional, ¿está prevista su construcción?
Sí, hay una reclamación. Aunque Villa de Vallecas tiene comisaría. Yo entiendo que se quiera una comisaría más cerca, pero esa es una decisión técnica que corresponde al Ministerio del Interior. Lo que sí está comprometido es una comisaría en Vicálvaro. Esa sí está dotada.
En el último Pleno de Vicálvaro, Ángel Ramos, su concejal presidente, señaló que desde el Área de Urbanismo le trasladaron que desde Delegación del Gobierno no habían pedido la parcela para la construcción de la comisaría de Policía Nacional que se anunció el mes de diciembre. ¿Cuándo está previsto que esto ocurra?
Bueno, no tanto desde delegación, es una competencia técnica de de policía, pero sí está comprometido por parte de la Dirección General de la de la Policía.
¿Tienen pensada alguna ubicación exacta como El Cañaveral o se va a construir en el casco histórico de Vicálvaro?
Eso le compete a la Dirección General de la Policía decidirlo. Es una decisión técnica, tendrán que verlo. Comprendo que hay pros y contras en todo y que todo vecino quiere una comisaría de Policía Nacional o cuartel de la Guardia Civil cerca. Eso da tranquilidad y da seguridad.
¿Hay previsión de nuevas conexiones o mejoras en la M-50 vinculadas a los desarrollos del Sureste? ¿Más frecuencias o nuevas estaciones? Además del BTR, ¿se plantea metro ligero u otras opciones?
Los desarrollos del Sureste son ámbitos de planeamiento municipal, y por tanto es el Ayuntamiento de Madrid quien debe prever y dimensionar desde el inicio las necesidades de movilidad y de servicios para los futuros residentes.
Eso incluye soluciones como el BTR hacia Alsacia y cualquier alternativa adicional que se plantee. Desde el Gobierno de España lo que hacemos es trabajar para que las infraestructuras estatales funcionen mejor y con más seguridad, y coordinar técnicamente cuando corresponde, pero la planificación de movilidad interna asociada a esos nuevos barrios tiene que arrancar en quien impulsa el desarrollo urbanístico.
El pasado mes de junio, los Ayuntamientos de Madrid y Coslada, y el Ministerio de Transportes trasladaron a la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid estar abiertos a negociar la eliminación del peaje de la R-3 para facilitar la incorporación de los vecinos de El Cañaveral a la M-40. ¿Existe algún avance en esta negociación?
Sé que hay una intención de revertir los peajes, pero hay una decisión del Tribunal Supremo que hay que respetar, y hay que ver cómo hacerlo. Sé que tienen idea de retomar la reunión y sé que la voluntad es hacerlo para cuanto antes llegar a una decisión, respetando las decisiones judiciales, lo cual alarga más los plazos, claro.
¿Qué impacto se estima en el tráfico y en la congestión en la A-3 si se liberaliza la R-3?
Lo importante es que el Gobierno está actuando sobre la solución estructural, no solo sobre parches: el Ministerio ha aprobado definitivamente el anteproyecto de adecuación, reforma y conservación de la A-3 a su paso por Madrid, con una inversión de 540,8 millones de euros, para modernizar un corredor estratégico y mejorar movilidad y seguridad. Y sobre la R-3, cualquier decisión de liberalización tiene que hacerse con rigor, porque levantar un peaje tiene coste público y hay que justificar que compensa en términos de movilidad. Si se valora, el criterio debe ser claro: priorizar el transporte colectivo y mejorar el funcionamiento del corredor.
¿En qué estado se encuentra el proyecto de ampliación de la A-3?
Hablamos de una actuación para mejorar la capacidad y seguridad vial en la A-3, tanto en el tronco como en las vías laterales, entre el p.k. 3+800 y el 25+500. Y dentro de ese paquete, hay una medida clave: la prolongación del tercer carril desde el enlace con la M- 50 (p.k. 14,5) hasta el enlace del Hospital de Arganda (p.k. 25,5). Es una respuesta directa del Gobierno de España a un corredor que soporta mucha presión y donde el objetivo es claro: menos cuellos de botella, más fluidez y más seguridad.
Coincidiendo con la ampliación de la A-3, el Ayuntamiento de Rivas solicitó un carril bus- VAO. ¿Se plantea también dentro del proyecto?
Sobre el bus-VAO, como cualquier propuesta, se está estudiando técnicamente para valorar su viabilidad y su aportación real a la movilidad del corredor. Nuestro enfoque es que si una medida ayuda a priorizar transporte colectivo y mejora el funcionamiento global, se analiza con seriedad.

¿Cuál es la situación actual del plan de realojos en la Cañada Real?
Hay un compromiso de las tres administraciones: la autonómica, la Comunidad de Madrid y el Gobierno de España. Jurídicamente hablando, esto es una competencia de la Comunidad, a la que le pertenece el terreno de la Cañada, y de los ayuntamientos de Rivas y de Madrid, pero estamos hablando de la dignidad de las personas. Son personas muy vulnerables que viven ahí en condiciones muy precarias y no se puede mirar para otro lado. De los grandes problemas, sobre todo cuando se fue el suministro eléctrico en parte del Sector 6 de la Cañada, no en toda la Cañada, desde el principio el Gobierno de España ha estado muy involucrado, y en particular la Delegación del Gobierno. La única salida digna para las personas que viven ahí son realojos en condiciones. Cualquier otra cosa es engañar a las personas que viven ahí, y afortunadamente las administraciones en eso estamos de acuerdo y trabajamos muy bien.
¿Cómo se están coordinando las administraciones frente al Pacto por la Cañada Real?
Participo en muchísimos órganos colegiados previstos por el Pacto por la Cañada Real y lo tenemos claro. El Gobierno de España ha comprometido, como las otras administraciones, 100 millones de euros en el programa de realojos, de los que ya ha liberado casi 25 millones. Los realojos van avanzando y esa es la salida. Cualquiera que les diga a las familias, a las personas, a muchísimos niños que viven allí que quedarse es la solución, es alguien que no vive allí. La salida de dignidad para esas personas es un realojo para quienes tienen derecho a él. Y de hecho las que se van luego están encantadas, y eso es lo que hay que trabajar. Trabajamos mucho tanto desde Rivas, el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad de Madrid.
Desde el 1 de enero entró en vigor el cambio de términos municipales que era un compromiso también del Pacto por la Cañada Real, parte de sectores que pertenecían a Madrid pasan a Rivas y viceversa. Esto mejorará la gestión administrativa y de seguridad de la zona, porque la seguridad de la Cañada también es muy importantel. Estamos comprometidos para que los vecinos que vivan allí tengan seguridad y que no suponga un estigma vivir en la Cañada, y que salgan en condiciones dignas.
¿Qué le podría decir a los vecinos que se han manifestado para quedarse en Cañada?
He visto la manifestación y conozco a personas que la han organizado. Muchas no viven en la Cañada. Dijeron que habían sido 2.500 personas, pero fueron 600. Yo hablo con muchas familias porque voy allí y trabajo mucho con asociaciones y mediadores. Les diría que no jueguen con ellos. Quienes les dicen que, si luchan, se quedarán allí como en un barrio más, luego se van a su casa con calefacción, agua corriente y luz. Lo que hay que defender es que tengan la dignidad que los demás tienen gracias a una vivienda. Hay que luchar para que tengan una vivienda, porque allí no puede ser. Lo mejor es ayudarles y coordinarse para que sea cuanto antes. Las asociaciones hacen una labor muy buena; el equipo de mediadores de la Cañada, que trabaja con ellos, les explica el proceso y les acompaña en el realojo. Salir de tu casa también es un duelo que hay que pasar, y les ayudan a afrontar esa nueva realidad. Hay muchas organizaciones sociales trabajando allí y da gusto ver cómo lo hacen.







0 comentarios