La Comunidad de Madrid acorta los plazos de las obras del nuevo intercambiador de Conde de Casal en siete meses respecto a los planes iniciales. Para ello, se aplicarán técnicas de construcción industrializada en las obras del nuevo edificio del intercambiador que será clave en la movilidad de El Cañaveral, ya que, una vez finalicen las obras, se habilitará una nueva línea de autobús que conecte el barrio con el resto de la capital.
Durante la mañana de este martes, el consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, Jorge Rodrigo, ha visitado las obras en compañía del delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Borja Carabante, para conocer el desarrollo de los trabajos que arrancaron en febrero de 2025. El consejero ha explicado que el Gobierno regional espera que los usuarios comiencen a usar la infraestructura en el primer semestre de 2027.

Con la nueva adjudicación, se incorporará la construcción industrializada «en una parte sustancial» de los elementos del cubo y el edificio que conformarán el futuro intercambiador, se dará un mejor aprovechamiento de las zonas verdes sobre la cubierta y se incrementarán en un 30% las plazas de aparcamiento para bicicletas, pasando de 250 a 326. El nuevo plazo de ejecución es de 12 meses.
«Para el Gobierno regional es importante acelerar estas obras para solventar y minimizar los problemas de movilidad en superficie que tenemos en esta plaza y al mismo tiempo, reducir los ruidos y las molestias a los vecinos de la plaza», manifestaba el consejero. «Con esta obra vamos a ordenar de una manera mucho más correcta el transporte que se producía en superficie dando servicio a los más de 60.000 ciudadanos que utilizan los autobuses interurbanos», señalaba.


Trabajos estratégicos para mejorar la movilidad de la región
El consejero ha destacado la inversión de 40 millones de euros en estos trabajos «estratégicos», que supondrán la creación del séptimo intercambiador de la región. Se tratará de una infraestructura de 3.400 metros cuadrados con 13 dársenas de autobús. Será un edificio accesible e incorporará aerotermia y paneles solares para mejorar su eficiencia, generando un consumo próximo a cero.
Junto al consejero y el delegado, intervino Miguel Núñez, director general de Infraestructuras, quien destacó la simultaneidad de las obras con la ejecución de la estación de la línea 11 de metro que compartirá espacio con el intercambiador de autobuses. Núñez explicaba que las lluvias registradas este invierno han impedido el avance normal de las obras, un inconveniente que espera revertir con la aportación de más medios humanos y materiales y con el nuevo modelo ya mencionado de construcción industrializada. «Ahora mismo hay 110 personas y 10 máquinas de alto tonelaje trabajando para compensar las pérdidas de tiempo producidas por la climatología», contaba el director.

De esta forma, las obras del edificio que contendrá las nuevas dársenas darán comienzo en los próximos días. El potencial resultado final de estos trabajos puede anticiparse en los render publicados recientemente por la Comunidad de Madrid en los que se aprecia la disposición de las dos líneas de metro, el tráfico rodado y las dársenas de autobuses conviviendo en diferentes alturas. Puedes ver más imágenes del futuro intercambiador aquí.







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