Decenas de familias se han reunido este jueves frente al CEIPSO Rudyard Kipling de El Cañaveral para exigir la construcción inmediata de seis nuevas aulas, la apertura de las líneas cerradas, la finalización de las obras del centro y la construcción de otro colegio público en el barrio.
Durante la protesta, vecinos y vecinas acudieron con camisetas y carteles con la idea de evidenciar la falta de plazas públicas. “Ian, 4 años, sin plaza”, “Oliver, 3 años, no tengo cole” o “Teresa, 1 año, sin futuro escolar en mi barrio” eran algunas de las frases que podían leerse.
Además, colocaron una mesa de la recogida de firmas para reclamar la apertura de las líneas cerradas en la segunda etapa de infantil del centro.
La concentración señalaba directamente el terreno donde, según explican los vecinos, deberían levantarse tanto las seis aulas necesarias para el próximo curso como la ampliación pendiente del colegio. Natalia, una de las vecinas organizadoras, defendía la urgencia de la actuación: “Si empiezan ya, son seis clases, en diez meses lo tienes. Y por lo menos las cuatro que tienes cerradas para el año que viene las puedes abrir y coges a todos los niños, porque así no se quedaría nadie fuera”.
Asimismo, planteó soluciones provisionales mientras avanzan las obras, como la instalación de barracones. “Desde la Comunidad me dijeron que no querían que los niños estuvieran en barracones, pero en el concertado sí que pueden estar porque es concertado. El Humanitas es concertado hasta el momento en el que la Consejería les amplía de cuatro a siete líneas. Si te importan los niños, te importan en el público y en el concertado”, denunció Natalia.
Entre los asistentes, el malestar era generalizado. “Habiendo tanta demanda es increíble que no abran todas las clases que hay, podrían tener el segundo ciclo de infantil cubierto en el barrio”, lamentaba Cristina, vecina de la zona, quien señalaba también la incertidumbre de muchas familias durante el proceso de admisión: “La gente no se arriesga porque le da miedo que le manden a un colegio que no quiera nadie, que es lo que va a pasar ahora con estos niños que se quedan fuera”.
Los residentes coinciden en que se trata de un problema estructural. “Yo llevo ya viviendo aquí ocho años. Es que es un problema que se veía venir porque al final es un barrio nuevo, gente joven, y no hay otra cosa”, añadía Cristina.
A la protesta acudió también Jorge García Muñoz, del Grupo Municipal Más Madrid, que reclamó medidas inmediatas. “Estamos aquí pidiendo que se abran todas las aulas que tienen capacidad para poder albergar al mayor número de niños. Al final somos un barrio muy joven con muchos niños”, explicó. Según detalló, muchas familias se ven obligadas a escolarizar a sus hijos fuera o recurrir al único centro concertado disponible, “un colegio que además cuesta en torno a 300 euros al mes por niño y que no todas las familias pueden asumir, sobre todo si tienen más de un niño”.
García insistió en la necesidad de actuar con urgencia. “Que abran las aulas que tienen sin utilizar y que se agilice la construcción. Está todo parado, aquí no se mueve una piedra y tiene pinta de que va para largo”, sentenció.
Asociaciones vecinales de El Cañaveral
Desde la Asociación de Vecinos El Cañaveral Avanza (AVECA) han recordado que solo se han ofertado 80 plazas para alumnado de 3 años “en una zona con miles de menores en edad escolar. Una cifra claramente insuficiente que obliga a muchas familias a desplazarse fuera del barrio para poder escolarizar a sus hijos, con el perjuicio que esto supone en conciliación, movilidad y calidad de vida”.
La asociación habla de “dejadez” por parte de las administraciones y consideran “imprescindible la construcción urgente de, al menos, tres centros públicos que den cobertura a la población actual, ya que el único centro previsto sigue sin finalizarse tras años de retrasos y sin una fecha clara de apertura completa”.
Por su parte, desde la Asociación Vecinal El Cañaveral aseguran ser “conscientes de la necesidad de crear más plazas y aulas” tanto en el colegio público como en el concertado, una demanda que, dicen, han trasladado recientemente al Viceconsejero. Aunque muestran su apoyo a la concentración vecinal, señalan también que la respuesta habitual de la Consejería sigue siendo que hay que esperar a la segunda fase.
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