El Ayuntamiento de Madrid publicó el pasado mes de diciembre el borrador de su nuevo Plan Estratégico Municipal (PEM), en el que se recoge un cambio de enfoque en el crecimiento urbano de la capital, con especial incidencia en los nuevos desarrollos del Sureste.
El denominado “Documento BASE” introduce como principal medida la densificación estratégica del suelo urbanizable en esta zona de la ciudad.
En concreto, se plantea que las 3.380 hectáreas previstas en estas zonas pasen de una densidad actual de 35 viviendas por hectárea a un objetivo de 70 viviendas por hectárea.
Este planteamiento supone un giro respecto al modelo urbanístico heredado del Plan General de 1997, que es descrito en el propio documento como un modelo expansivo de baja intensidad, con menor capacidad para generar actividad urbana.
El objetivo del nuevo plan es avanzar hacia una ciudad más compacta y compleja, en la que el incremento de la densidad permita un uso más eficiente del suelo y favorezca el desarrollo de servicios de proximidad y redes de transporte público de alta capacidad.
Así, el documento recoge literalmente que “existen 3.380 hectáreas de sectores de desarrollo en el Sureste de Madrid en fases de gestión o urbanización con densidades alrededor de las 35 viviendas por hectárea que podrían repensarse bajo una lógica de ciudad compacta con densidades en torno a las 70 viviendas por hectárea, más eficientes desde el punto de vista del uso de los recursos y de mayor densidad habitacional”.
La relevancia del nuevo sureste
La relevancia del sureste en este planteamiento es clave, ya que, según el documento, el 71% de la edificabilidad residencial pendiente en ámbitos de planeamiento sin finalizar se concentra en estos suelos urbanizables.
Entre los desarrollos afectados por esta estrategia se encuentran Valdecarros, Los Berrocales, Los Ahijones y Los Cerros, además de la Nueva Centralidad del Este, en el distrito de San Blas-Canillejas, donde se prevé la construcción de unas 20.000 nuevas viviendas.
El plan vincula directamente esta densificación con el acceso a la vivienda, planteándola como una herramienta para facilitar la oferta residencial, especialmente en el ámbito del alquiler asequible.
En este sentido, se recogen iniciativas ya en marcha como el Plan SUMA Vivienda, que contempla la construcción de más de 2.200 viviendas destinadas al alquiler asequible en Los Ahijones y Los Berrocales.
Asimismo, el PEM propone que las plusvalías derivadas del incremento de edificabilidad se destinen a la rehabilitación del parque residencial existente y a la mejora de infraestructuras sociales en los barrios colindantes.
Más infraestructuras
El documento también contempla el desarrollo de nuevas infraestructuras para dar respuesta al aumento de población previsto en estos ámbitos del Sureste.
En materia de movilidad, se proyectan corredores de Bus Rapid Transit (BRT) que conectarán estos desarrollos con nodos intermodales estratégicos, con el objetivo de reforzar el transporte público.
En el ámbito medioambiental, se plantea la creación de un nodo metropolitano de economía circular en Valdemingómez, orientado a la gestión de residuos y a la producción de energía renovable a escala local.
Además, el plan incluye actuaciones de infraestructura verde y azul, como la restauración del denominado “gran sistema Sureste”, que contempla la recuperación de tramos del arroyo de La Gavia y la protección de las Lagunas de Ambroz.
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