Ilusión, nervios y caras de sueño: así ha sido el primer día de colegio en El Cañaveral

por | 8 Sep. 2025

Entre sonrisas, fotos en la puerta y algún llanto breve, el barrio de El Cañaveral de Madrid (distrito de Vicálvaro) ha vivido este lunes una jornada histórica: la apertura por primera vez de sus centros educativos, el CEIPSO Rudyard Kipling, que ha abierto únicamente para 88 alumnos, y el Humanitas Bilingual School, que cuenta con módulos prefabricados.

Mochilas nuevas, caras de sueño e ilusión marcaron un día que quedará grabado en la memoria de muchas familias.  Sin embargo, la mañana ha dejado imágenes muy distintas en ambos centros, a pesar de que los dos continúan en obras.

En el Rudyard Kipling, apenas un puñado de familias entraban poco a poco con sus hijos pequeños, que se enfrentaban a su primer día de Infantil. Estos contaban con una jornada de adaptación, por lo que su primer día lo vivían de manera escalonada y con los padres dentro de las aulas. El ambiente ha sido tranquilo, donde niños curiosos pero con mucha vergüenza esperaban impacientes a entrar y descubrir su nueva clase. 

Sebastián y Catalina, padres de Julieta, una de las 88 alumnas admitidas en el nuevo centro público, relataban con ilusión y humor cómo su hija había afrontado el primer día de curso. “A diferencia del año pasado, cuando iba a la escuela infantil y solía llorar, hoy estaba feliz. Se levantó muy feliz, incluso no se quiso despedir del resto de las personas de casa, porque dijo: No, voy al cole, voy a hacer amigos”.

Estos padres se alegraban también de que su hija Julieta hubiera sido aceptada en este colegio, algo que les había podido permitir conciliar mejor sus horarios de trabajo. “Cuando llegó la notificación de que había sido aceptada se agradeció bastante ya que es dentro del mismo barrio”, señalan. 

Humanitas Bilingual School (Foto: Nuevo Sureste)

Muy diferente era la escena a pocas calles, en el Humanitas Bilingual School, donde la vuelta al cole ha reunido a decenas de familias. Cerca de 600 niños y 59 profesores han comenzado el curso 2025-2026

Coches en doble fila y mucho movimiento han marcado el arranque de la jornada, que no ha tenido periodo de adaptación.

Los niños han entrado a clase con sus familias, que han abandonado el centro antes de comenzar la mañana, y salvo aquellos que se han ido a casa a comer y han vuelto a las tres, el resto ha permanecido hasta las cinco de la tarde, hora a la que termina su horario lectivo.

Sin embargo, y pese a las diferencias, los niños y niñas de este centro también afrontaban el día con ilusión. Luis, padre de dos niños, uno en la etapa de Infantil y otra que comenzaba hoy Primaria, contaba cómo habían sido esas primeras impresiones. “La mayor iba super contenta. El pequeño al principio se ha quedado un poco regular, pero en cuanto están con la profe, con otros niños y se ponen a jugar, se les pasa. Tenían juegos de todo tipo para que cada niño pudiera jugar con lo que más le gustase y fuera menos invasivo”.

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Este padre, que hasta ahora había llevado a su hija mayor a un colegio de Vallecas, destacaba la comodidad de contar con un centro a pocos metros de su casa. “Al final los pones en el cole del barrio, que luego los amigos son del barrio y si salen es por aquí, no tienes que llevarlos a Vallecas, que encima no hay un buen transporte público desde aquí. Desde luego el cambio super bien”.

Álvaro, padre de un alumno de Infantil que empieza ahora su etapa escolar en este centro, señalaba la buena acogida del primer día. “Ha ido súper contento y lo tenían todo muy bien preparado y con juguetes. Se ha quedado jugando, sin llorar, y viendo la clase, ha ido mejor de lo que pensábamos. Además, como venía de la guardería de enfrente y muchos niños le sonaban, todo le resultaba muy familiar”.

También ha valorado positivamente la organización del centro y la preparación de las instalaciones, pese a que este aún se encuentra en obras. “Por fuera lo ves con obras y no te imaginas que por dentro esté terminado. A mi me preocupaban los ruidos y el polvo, pero no se escucha nada, al menos en la clase en la que está él, está todo super bien, todo nuevo. Estamos muy contentos. Las profesoras se ven muy formadas y amables, y el director y el equipo nos dieron la bienvenida de forma muy correcta”.

Por su parte, José, otro de los padres cuyo hijo también ha comenzado ahora Infantil en el Humanitas Bilingual School, reconocía que el primer día era un reto para todos. «Es su primera vez en un cole grande y nuevo. Iba un poco torcidillo, pero bueno, es normal, íbamos nosotros con más miedo que él porque sabemos lo que le espera, pero la verdad que bien. Había un montón de gente por el centro indicando dónde teníamos que ir cada uno, porque el primer día tenemos que entrar por un sitio, el siguiente día los padres tienen que entrar por otro, hoy no hay servicio de ludoteca. Bueno, están empezando».

Más allá de las anécdotas de esta jornada, este vecino ha expuesto su preocupación por la organización y algunos cambios con respecto a lo prometido inicialmente, como la apertura de mas líneas o el uso de los módulos prefabricados como comedor para los niños.

«Nos piden que les demos tres meses, que vamos a ver que todo está muy adaptado. Nosotros sabíamos que no iba a haber ni campo de fútbol, ni piscina, que iba a haber obras, éramos conscientes. Pero no que el niño iba a tener que estar comiendo en un comedor de módulos. Que sí, que está muy adaptado, pero eso no es lo que me habían vendido, y mucho menos iba a haber siete líneas», explica.

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