La futura estación de Metro que dará servicio a los desarrollos urbanísticos de Los Ahijones y Los Berrocales podría estar finalizada entre los años 2029 y 2030, según ha confirmado el consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, Jorge Rodrigo, en una entrevista concedida a Servimedia.
La infraestructura, diseñada como un intercambiador intermodal, está llamada a ser un eje vertebrador del transporte en el sureste de la región.
Permitirá, de este modo, eliminar el actual transbordo de la Línea 9 en Puerta de Arganda, configurándose como estación pasante y mejorando de forma significativa la fluidez del servicio y los tiempos de viaje entre Madrid y Arganda del Rey.
Este anuncio se produce después de que la segunda licitación del contrato para redactar el proyecto constructivo volviera a quedar desierta el pasado mes de febrero.
La causa, tal y como informó Nuevo Sureste en su día, fue el incumplimiento de requisitos técnicos por parte de las empresas licitadoras, concretamente la falta de acreditación de experiencia en geotecnia por parte de uno de los equipos propuestos. Anteriormente, en 2024, la primera licitación también fue suspendida por falta de ofertas.
Pese a estos reveses administrativos, el consejero ha querido trasladar un mensaje de tranquilidad: “La estación se construirá al 100 %”, ha subrayado Rodrigo.
En este sentido, ha anunciado que el Gobierno regional lanzará una tercera licitación con mayor dotación presupuestaria para garantizar la viabilidad del proyecto.
El contrato inicial contemplaba el inicio de las obras en 2027 y su finalización a principios de 2029. Sin embargo, el retraso en la redacción del proyecto ha desplazado la previsión a 2030.
Este nuevo calendario coincidiría con el fin de la concesión privada que actualmente opera el tramo Puerta de Arganda–Arganda del Rey, en manos de TFM, lo que facilitaría su integración en la red general de Metro de Madrid.
La estación contará con accesos desde ambos desarrollos, un paso elevado sobre la Gran Vía del Sureste y una parada del sistema de autobuses BRT.
También se prevé una conexión peatonal y ciclista, así como un aparcamiento disuasorio. A pesar de que se encuentra alejada de las futuras zonas residenciales y de empleo, el proyecto busca maximizar su intermodalidad para ofrecer un servicio eficaz desde el inicio.
Además del debate técnico, el proyecto ha generado controversia política. El Ayuntamiento de Rivas presentó un recurso contencioso ante el TSJM por considerar que la nueva configuración deteriora el servicio a su municipio, al modificar el sistema de explotación actual.
En un contexto de crecimiento urbano —la Comunidad de Madrid prevé la construcción de hasta 300.000 nuevas viviendas en la región—, el Ejecutivo autonómico insiste en que el refuerzo del transporte público es prioritario. “Queremos que esos vecinos que emprenden sus nuevos proyectos de vida en viviendas nuevas tengan un transporte público que sea solvente y eficaz”, subrayó Rodrigo.







0 comentarios