El desarrollo urbanístico de Valdecarros, uno de los mayores ámbitos residenciales del sureste de Madrid, ha modificado su planteamiento inicial para priorizar la implantación de servicios frente al uso industrial en algunas de sus parcelas estratégicas.
La Junta de Compensación ha decidido transformar varios suelos previstos inicialmente para actividad industrial, situados frente a zonas residenciales de las primeras etapas, en espacios destinados a dotaciones privadas, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los futuros vecinos.
Este cambio busca evitar la proximidad de usos industriales junto a las viviendas y favorecer un entorno más integrado y funcional dentro del nuevo barrio.
Según explican desde la propia Junta a Nuevo Sureste, aunque el planeamiento permitía compatibilizar el uso industrial, se ha optado por activar alternativas que generen un entorno más habitable y adaptado a las necesidades de las familias.
Hospital, residencia y centro educativo
El nuevo planteamiento contempla la implantación de tres grandes equipamientos en estas parcelas: un hospital privado, una residencia de mayores y un centro educativo privado con Formación Profesional.
En el caso del hospital, se prevé un centro sanitario de referencia con una edificabilidad aproximada de 15.000 metros cuadrados, lo que permitiría dotar al desarrollo de un servicio clave en materia de atención médica.
A ello se sumaría una residencia de mayores de carácter sociosanitario, con una superficie estimada de entre 7.000 y 10.000 metros cuadrados, orientada a cubrir la demanda asistencial vinculada al envejecimiento de la población.
El tercer eje será un centro educativo privado que combinará enseñanza reglada con Formación Profesional, en línea con la creciente demanda de este tipo de oferta educativa en el sureste madrileño.







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