El Ayuntamiento de Madrid ha licitado el contrato de redacción de un plan especial para el entorno del Parque Tecnológico de Valdemingómez que mejore la conectividad interior entre las instalaciones y el acceso desde el exterior, y la creación de itinerarios de conexión entre las áreas urbanizadas del sureste de la capital, especialmente, Valdecarros, y el Parque Regional del Sureste.
El contrato ha dado inicio con la licitación de la redacción del proyecto con un presupuesto de 249.369 euros, y con un horizonte de ejecución de 21 meses a partir del 1 de enero de 2026.
El área de actuación abarca aproximadamente 846,41 hectáreas situadas en el distrito de Villa de Vallecas, y se encuentra íntegramente dentro del Parque Regional del Sureste, declarado como Suelo No Urbanizable de Protección Ecológica (NUP.2) según el PGOU de 1997.

Según el pliego de cláusulas administrativas del proyecto, consultado por Nuevo Sureste, el objeto del contrato es lograr, en primer lugar, «la ordenación del ámbito de modo que se asegure la disponibilidad de los terrenos necesarios para dotar a la ciudad de Madrid de las infraestructuras públicas que garanticen la gestión de los residuos municipales, tanto presente como futura, asegurando el cumplimiento de la legislación medioambiental».
Además, plantea mejoras clave como la movilidad interna y externa del complejo, garantizando el acceso desde el exterior (probablemente, desde la zona entre Casa Eulogio y el Congosto, así como un camino este-oeste que una corredores anteriores en perpendicular por el límite norte del vertedero de Las Dehesas), incluso en situaciones de emergencia, así como la interconexión entre las distintas infraestructuras existentes en el complejo.
Otro de los ejes del proyecto es la creación de itinerarios transversales que reduzcan el efecto barrera del complejo y favorezcan la permeabilidad ecológica y ciudadana, conectando zonas urbanizadas del sureste (es decir, desde Valdecarros) con los espacios naturales del Parque Regional del Sureste. Se potenciarán, además, los usos públicos compatibles con la protección ambiental.
El proyecto se desarrollará en cinco fases, con entregables y pagos vinculados a cada etapa: desde un estudio previo y borrador del plan, hasta la redacción definitiva, pasando por información pública, estudio de alegaciones y adaptación a informes sectoriales. El plazo total será de 21 meses desde su inicio.
El terreno afectado es colindante con el Ámbito 00.11 ‘Cantiles del Manzanares’, integrado en las zonas verdes perimetrales de Valdecarros, donde hay reservado un espacio para la creación de un cementerio.
Está separado de esta zona por el sector 6 de la Cañada Real de Merinas e incluye, en buena medida, la zona de los cerros de Vallecas y las plantas de la Salmedina, la Paloma y las Dehesas -recientemente ampliada en dos celdas de almacenamiento-.
En su mayoría, está integrado por espacios de bosque mixto y de frontera, y matorrales. Al norte del lugar, en el ámbito del arroyo de Valdeculebra, el territorio está muy transformado por la actividad de las antiguas minas de yeso y la A-3. Al sur, cuenta con yacimientos integrados por trincheras de la Guerra Civil, reconocidos. Cuenta con espacios protegidos por la Red Natura como Zonas Especiales de Conservación y Zonas de Especial Protección para las Aves. También se protegen las escorrentías, los drenajes naturales y los barrancos para generar la humedad edáfica necesaria para sustentar especies de flora y algunos puntos de agua en superficie. En concreto, se protegen elementos singulares de vegetación gipsícola.
El Consistorio considera la zona como un ‘entorno de influencia’ del Bosque Metropolitano, por lo que plantea fundamental garantizar la permeabilidad en la zona. Para ello, propone consolidar un sistema de corredores radiales basado en la red pecuaria, con caminos y conectores que garanticen la continuidad y la accesibilidad entre Valdecarros y el Parque Regional del Sureste. También debe servir de colchón forestal para separar las instalaciones de gestión de residuos de la Cañada. Se propone recuperar áreas paisajísticas de interés junto al arroyo de Valdeculebra y proteger los yacimientos bélicos.
La intervención cumple de forma clara lo establecido en la memoria justificativa del plan especial del Bosque Metropolitano para la zona. Este proyecto propone, además de las intervenciones de protección, la creación de dos extensas zonas arboladas de uso público sin libre acceso, la recuperación del arroyo de Valdeculebra (incluyendo un estudio para medir la descontaminación de suelos) entre el camino de la Leña y el de la Yesera (o de la Valenciana), donde se construirá también un paso naturalizado sobre la A-3 que unirá este ámbito con Rivas Vaciamadrid.
En la zona del antiguo vertedero de las Cumbres, actualmente clausurado, se pretende recuperar y poner en valor el cerro de la Fraternidad, restituir los antiguos caminos públicos y crear un nuevo camino de Los Ventorros. También, recuperar la carretera del vertedero municipal. Se plantea, incluso, la creación de huertos comunitarios y la introducción de plantas higrófilas.
Se espera recuperar los antiguos caminos existentes entre el Congosto y la Salmedina. También, crear colchones vegetales que mitiguen el impacto de estos suelos sobre la Cañada y el tráfico de camiones. La creación de ocho puentes de conexión, espacios de interpretación entre las trincheras y los cantiles, consolidar la red de caminos sobre el borde superior de la ribera del Manzanares. En este espacio, también tendría cabida una escuela de pastoreo en la colada del Congosto.







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