El proyecto del Bosque Metropolitano de Madrid señala la explosión de la población de conejos en los desarrollos del sureste tras el abandono de tierras agrícolas y ganaderas, por lo que propone medidas de control de poblaciones.
Según recoge el Estudio de Flora y el análisis de afecciones a la Red Natura 2000 del proyecto, el cese de la actividad agrícola y el fin del pastoreo en estas áreas han transformado antiguos campos de cereal y pastizales en espacios propicios para la expansión de esta especie, generando un impacto directo en la vegetación y en la conservación de hábitats de interés comunitario.
El conejo de monte (Oryctolagus cuniculus), catalogado como especie cinegética y clave en los ecosistemas mediterráneos, ha encontrado en los descampados y en los suelos yesíferos y nitrificados del área del sureste un hábitat favorable, contribuyendo al mantenimiento de especies como rapaces y reptiles, a la mejora de espacios abiertos y a la dispersión de semillas. Sin embargo, el crecimiento descontrolado de sus poblaciones está provocando sobrepastoreo, afectando a la regeneración de especies vegetales autóctonas e incrementando los problemas de erosión en los taludes y en los hábitats gipsícolas presentes en el ámbito de actuación, informan los redactores del proyecto. De hecho, se contempla que el tratamiento de jardinería en la zona sea mucho más complejo y costoso por la acción de estos animales devorando los plantones.
Protección de plantaciones
El Plan de Protección y Mejora de la Infraestructura Verde del Bosque Metropolitano contempla medidas específicas para gestionar esta situación, combinando la protección de las especies vegetales en peligro con la necesidad de controlar el impacto de los conejos en áreas sensibles, especialmente en hábitats prioritarios como la vegetación gipsícola ibérica y las zonas subestépicas de gramíneas y anuales, presentes en el sureste madrileño.
Entre las actuaciones previstas se encuentran la instalación de protecciones en las plantaciones jóvenes, el control poblacional en zonas críticas y el diseño de corredores ecológicos que permitan compatibilizar la presencia de fauna con la conservación de la flora. Además, se prevé el monitoreo de las poblaciones de conejos en las áreas incluidas en la Red Natura 2000, garantizando la compatibilidad de su presencia con los objetivos de conservación de estos espacios.
No es el único proyecto que contempla el control de poblaciones. También el plan especial para la recuperación del Cerro Almodóvar y el del Cerro de la Herradura asumen intervenciones en este sentido.







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